Fuera de la temporada alta - entre octubre y abril - San Petersburgo se visita con el ritmo más relajante; los museos son más accesibles, ya que no hay colas para entrar y uno está más a gusto, pudiendo ver todo con calma y con más detalle. La ciudad tiene su propio encanto particular en cualquier período. Son inolvidables los días otoñales o las primeras nevadas de diciembre. Además, fuera de la temporada los hoteles bajan de precio que es importante para los turistas que vienen en avión o en tren.
Por supuesto las tarifas de guías y conductores también son más reducidas
Siempre hacemos un descuento considerable para los escolares y estudiantes.